Cuando hablamos de excedencia, estamos hablando de un concepto ligado al trabajador por cuenta ajena, concretamente es un derecho que tienen los trabajadores para suspender el contrato de trabajo, es decir, se suspende tanto la obligación del trabajador de prestar servicios, como la obligación de remunerar el trabajo y de cotizar por parte de la empresa, ahora bien, la excedencia voluntaria se diferencia de otras excedencias “forzosas”, ya que de ella no se desprende un derecho incondicional del trabajador de reincorporarse a su puesto de trabajo al finalizar el período de duración de la misma. Podríamos decir que si bien el vínculo entre trabajador y empresario no se rompe, queda disminuido.

Excedencia voluntaria: requisitos, reincorporación, paro...

Regulación y requisitos

La regulación de la excedencia voluntaria la encontramos en el Estatuto de los Trabajadores concretamente en el artículo 46, ahora bien, la regulación del estatuto como en muchos casos, sólo traza unas líneas básicas que dejan la puerta abierta a la negociación colectiva, por lo que es común que en los convenios colectivos encontremos un desarrollo de esa regulación un tanto más específico, o incuso distinto, y también que encontremos algún tipo de excedencia de carácter voluntario distinta a la que la propia ley establece.

El empleador también puede conceder una excedencia en términos distintos a los que regula el estatuto por medio de acuerdo individual, por ejemplo, concediendo la reserva incondicional del puesto de trabajo al término de la excedencia. En cualquier caso una vez concedida la excedencia hay que cumplirla en sus propios términos, no es posible que sea revocada por el empresario unilateralmente.

 La excedencia voluntaria no garantiza una reincorporación

Con carácter general para que un trabajador pueda situarse en excedencia voluntaria es necesario que cumpla con los siguientes requisitos:

  • Antigüedad: El trabajador debe tener al menos un año de antigüedad en la empresa.
  • Que hayan transcurrido 4 años desde la finalización de una excedencia anterior.

¿Cómo se solicita y como se concede?

Como en muchos casos no existe una forma específica, lo normal es que se haga por escrito por parte del trabajador interesado, ahora bien, el trabajador no puede colocarse por sí mismo en excedencia de forma unilateral, es necesaria la contestación de la empresa concediendo esa excedencia, o en su defecto, el reconocimiento judicial de la misma. Ante la negativa empresarial a la concesión de la excedencia, el trabajador debe seguir prestando servicios en la empresa, ya que en caso de no hacerlo se puede justificar un despido por abandono del puesto de trabajo, es más, incluso en el caso de que se le reconozca judicialmente el derecho, el trabajador no puede dejar de prestar servicios hasta que la resolución judicial no sea firme.

El trabajador no tiene que justificar los motivos de su solicitud al ser voluntaria, eso sí, es necesario determinar su duración, en qué fecha empieza y cuando termina, y además es conveniente solicitarla con antelación; algunos convenios incluso establecen un período mínimo de preaviso.

El trabajador, una vez concedida la excedencia, puede renunciar a ésta si aún no ha empezado a disfrutarla siempre que eso no implique un perjuicio para terceras personas, como ocurriría, por ejemplo, en el caso de que la empresa hubiera incurrido en compromisos con otro trabajador tras la concesión de la excedencia, para suplir a aquel que se va a ausentar.

Excedencia voluntaria: requisitos, reincorporación, paro...

¿Cuánto puede durar una excedencia?

Aunque por convenio colectivo pueden establecerse límites superiores, en principio, la duración de la excedencia está sujeta a unos límites:

  • Duración mínima: no puede ser inferior a 4 meses.
  • Duración máxima: no puede durar más de 5 años.

Se puede solicitar, siempre dentro de esos límites, por un pazo definido o indeterminado. La posibilidad de prorrogar la excedencia no se regula expresamente, aunque se entiende que el trabajador puede solicitar una excedencia por un período inferior al máximo y posteriormente, solicitar la prórroga de la misma, siempre que no sobrepase ese límite máximo.

¿Cómo se reincorpora el trabajador después de la excedencia?

El trabajador debe comunicar a la empresa con al menos un mes de antelación su deseo de reincorporarse a su puesto de trabajo, ya que en caso de no hacerlo pierde el derecho de preferencia para la reincorporación. Aún así, hay que volver a recalcar que no existe un derecho de reincorporación instantáneo, tan sólo un derecho de preferencia del trabajador en excedencia en el caso de existir una vacante en la empresa en el momento de la solicitud de reincorporación.

Si hay negativa de la empresa a la reincorporación, no nace un derecho del trabajador a cobrar el paro, ya que esto sólo ocurre en los casos en los que el cese en el trabajo se produce por una causa ajena a la voluntad del trabajador en los términos que prevé la LGSS, y el situarse en situación de excedencia voluntaria no es uno de los casos contemplados por la ley aunque posteriormente manifieste su voluntad de reincorporarse.

 Que la empresa decida que no hay reincorporación no nos garantiza el paro

Ahora bien, si el trabajador solicita su reincorporación dentro del plazo indicado, la empresa debe reaccionar y responder a la solicitud, ya sea accediendo la petición del trabajador reintegrándolo en su puesto de trabajo, o denegando la reincorporación, informando sobre la inexistencia de vacantes. En caso de no contestar, el silencio de la empresa si puede ser interpretado como un despido y en el caso de ser impugnado por el trabajador, existe la posibilidad de que sea declarado improcedente.

Ante la ausencia de puestos de igual categoría, la empresa también puede ofrecer puestos de inferior categoría en caso de que existan, incluso si dichos puestos implican una remuneración inferior. Si el trabajador acepta se restablece el vínculo laboral en las nuevas condiciones y no existe un derecho de reclamar la diferencia entre la remuneración del puesto de trabajo inicial y el nuevo.

Como se puede apreciar, la excedencia, incluso la de carácter voluntario, puede ser un tema complejo. Para cualquier duda que pueda surgir en un caso concreto, no dude en contactar con nosotros.