Las relaciones laborales, al igual que las humanas, empiezan y terminan. Pero, en caso de que dicha relación termine por decisión de la empresa y sin que el trabajador haya tomado esta determinación, estaremos ante lo que se conoce como extinción del contrato laboral o despido.

Según se recoge en el Estatuto de los Trabajadores, los despidos pueden ser de dos tipos:

  • Objetivo: cuando concurran causas objetivas (económicas, técnicas, organizativas o de producción) en la empresa sin que exista ningún incumplimiento por parte del trabajador (art. 52 ET).
  • Disciplinario: cuando se produce un incumplimiento grave y culpable por parte del trabajador (art. 54 ET).

En la mayoría de los casos, excepto si la relación laboral se termina de mutuo acuerdo o por voluntad del trabajador, el empleado tiene derecho a una indemnización por esta extinción del contrato y al acceso a la documentación necesaria para solicitar la prestación por desempleo, siempre que cumpla los requisitos para ello.

Además, si el trabajador no está de acuerdo con la medida aplicada por la empresa podrá iniciar un procedimiento de reclamación del despido.

 

Cinco claves para reclamar el despido

1. Presentar la “papeleta de conciliación”: el primer paso es redactar un escrito donde se relaten de manera clara y concreta los hechos por los que presentamos la reclamación. Se trata de un primer trámite obligatorio para los procedimientos de la jurisdicción social. Este documento se registra en el SMAC (Servicio de Mediación Arbitraje y Conciliación) y tiene como finalidad evitar el juicio. A través de este organismo administrativo se intenta llegar a una conciliación o acuerdo entre las partes.

2. Acudir al “acto de conciliación”: el acto previo de conciliación obligatorio reunirá a las dos partes y podrá resolverse con avenencia o acuerdo; sin avenencia o sin llegar a acuerdo; o intentado y sin efecto; es decir, la empresa o su representante legal no comparece en el acto de conciliación.

El acto de conciliación es una solución extrajudicial del conflicto laboral

En el caso de que el trabajador o su representante legal no apareciese, se archivaría este procedimiento como si nunca se hubiese presentado la papeleta. 

3. Demanda ante el Juzgado de lo Social: si en la acción anterior no se produjo acuerdo o el resultado fue “intentado y sin efecto”, el siguiente paso es poner una demanda ante el Juzgado de lo Social. En este caso, los plazos vuelven a ser muy importantes y contar con un profesional en despidos nos asegurará que sigue el proceso según marca la ley; ya que, si en el trámite anterior consumimos 18 días en acudir al SMAC, una vez celebrado el acto de conciliación, solo contaremos con 2 días de plazo para interponer la demanda.

Los plazos en el despido son muy breves. Contar con un abogado especialista en despidos es muy importante

4. Juicio: una vez presentada la demanda por despido habrá que esperar un tiempo hasta que se celebre el juicio. El Juzgado de lo Social al que asignen tu caso notificará a ambas partes la fecha de celebración del litigio. El día del juicio habrá una nueva oportunidad de llegar a un acuerdo con la parte contraria, puesto que, en la sala de vistas y ante el Secretario Judicial, se podrá llegar a un acuerdo. Pero, si ese no es el caso, el juicio por despido se celebrará y se resolverá por Sentencia.

5. Sentencia: en el plazo de 5 días desde la celebración del juicio, el Juzgado de lo Social emitirá su veredicto. Esta resolución no es firme, por lo que la parte que no esté conforme con el pronunciamiento contará con 5 días más (que comenzarán a contar a partir del día siguiente de la notificación de la Sentencia) para recurrir ante la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia (TSJ).

Para terminar, desde Civic Abogados os recomendamos que, ante un despido, lo mejor es asesorarse con un abogado especializado en Derecho Laboral; ya que, posee conocimientos amplios sobre el asunto, está al día de las novedades y cambios en la normativa, se mantiene informado de las decisiones judiciales que crean jurisprudencia, tiene las destrezas adecuadas para una buena negociación y argumentos rigurosos para defender en juicio los intereses de sus clientes. Además, es una persona empática, capaz de crear la confianza necesaria en sus representados y fomentar un buen clima de comunicación con los clientes a los que presta su ayuda.

En Civic Abogados tenemos amplia experiencia profesional y trabajamos por defender los derechos laborales de los trabajadores.